miércoles, 5 de septiembre de 2007

La soja alcanzó ayer un nuevo récord




En un escenario también alcista para el trigo, la oleaginosa se cotizó a $ 725 en Rosario, por encima del tope anterior, de $ 717 .

Ajena a las discusiones que envuelven su expansión en los suelos argentinos, la soja registró ayer un nuevo récord al cotizarse a $ 725 por tonelada en Rosario. Este valor, que quedó $ 25 por encima del precio del lunes, superó los $ 717 del 22 de enero de 2004, que hasta anteayer eran el récord en el mercado local. Pero el buen momento de los precios de los granos, que responde a la firmeza del mercado internacional, no se agota en la soja. Ayer también hubo subas para el trigo de la nueva cosecha (a partir de diciembre), que se negoció a US$ 195 por tonelada en los puertos de Rosario y Bahía Blanca, con mejoras de 5 dólares. Este grano se ubica hoy en los niveles históricos más altos en la Bolsa de Chicago (principal referencia mundial para las commodities agrícolas), con un precio de US$ 295,97 por tonelada. La noticia es buena tanto para los productores como para el Estado que verá incrementada la renta que obtiene a través del cobro de retenciones a las exportaciones de granos. No obstante, no todo es alegría, dado que la persistente suba de las cotizaciones del trigo configura un problema de difícil resolución para el Gobierno, por su implicancia en los valores de varios productos de la canasta básica de alimentos, como el pan.

El mejor momento

"Es difícil encontrar un momento en la historia argentina en que haya habido una convergencia de precios de los granos tan altos como los actuales. Quizás haya habido mejores momentos de un producto en particular, pero lo que hoy vemos, con valores muy buenos para el trigo, la soja, el girasol y el maíz, no tiene demasiados antecedentes", dijo a LA NACION Ricardo Baccarin, de la corredora Panagrícola SA.
El analista añadió que, además, la demanda mundial continúa muy firme sobre todo el complejo sojero (poroto, aceite y harina). "Para que el balance entre la oferta y la demanda no se desajuste aún más será importante lo que ocurra en América del Sur. Hoy, indirectamente, la demanda, con los altos precios que paga, está intentando seducir a los productores de Brasil y de la Argentina para que incrementen sus siembras de soja y, de alguna forma, recompongan el equilibrio entre las dos puntas del negocio", dijo Seltzer.
La Argentina es el principal exportador mundial de harina y aceite de soja, que tributan al Estado un 24% de su valor de venta. El poroto de soja tiene una retención del 27,5%.
En el caso del trigo, al fracaso de las cosechas de varios países de Europa y a la menor producción de Canadá, se suman problemas en los dos países que podrían aliviar la avidez de la demanda internacional: Australia y la Argentina. En ambos hay focos de sequía que hacen peligrar el volumen final de sus cosechas y que, a su vez, alteran a los mercados, que responden con singular firmeza ante cada noticia que amenace el equilibrio entre lo que hay y lo que se quiere comprar.
Ayer, en Chicago, el precio del trigo subió casi un 4% debido a la confirmación de que la India comprará 795.000 toneladas de trigo (de distintos orígenes), contra las no más de 500.000 t previstas por el mercado. "En su anterior licitación la India no compró nada porque dijo que los precios eran muy elevados. Ahora, vuelve al mercado a comprar mucho más de lo previsto y a precios superiores a los vigentes en aquel momento", explicó Seltzer.
Para Baccarin, la bonanza de los precios de los granos va a continuar por 2 o 3 años. "Una soja de US$ 200 por tonelada es muy buena, pero también lo es una de US$ 180, es decir, creo que los valores van a seguir siendo buenos, pero no que se mantenga el actual ritmo frenético de crecimiento."

Opinión Personal

No podemos negar que es un gran aliciente para la economía argentina la suba en los precios de los granos. Gracias a la caída de la cosecha y a la sequía que sufren los suelos estadounidenses, Argentina pasa a satisfacer la demanda internacional.
Sin dudas esta noticia cae muy bien a nuestra economía, ya que a la suba de precios corresponde un mayor cobro de retenciones en las exportaciones que beneficia directamente al Estado.
Pero no debemos olvidar, que un frenético crecimiento económico también produce subas en el mercado interno que afectan nuestros bolsillos.
Por lo cual, deberíamos aprovechar el momento favorable que el contexto internacional de los granos nos está dando, pero, sin descuidar el control sobre los precios internos.

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